La ciudad de Metán, ubicada a 150 kilómetros de la capital provincial, celebró la tradicional fiesta del Milagro que, como todos los años se realiza dos semanas antes de los festejos centrales en la ciudad de Salta.
El Arzobispo de Salta, monseñor Mario Antonio Cargnello presidió los actos religiosos, que culminaros con la procesión de las sagradas imágenes del Señor y de la Virgen del Milagro por las calles de la ciudad.
Entre las autoridades civiles se hallaban presentes el intendente del lugar, señor Roberto Gramaglia y el vicegobernador Andrés Zottos.
La procesión partió de la parroquia Señor y Virgen del Milagro, recorrió las calles de la ciudad y concluyó con la renovación del pacto de fidelidad hacia los patronos tutelares. Luego, un festival folklórico coronó la jornada festiva que congregó a miles de feligreses del sur provincial.
Antes de proceder a la renovación del pacto de fidelidad, monseñor Cargnello afirmó que este año la gente experimentó la fragilidad con los temblores del 27 de febrero y recordó que fueron los mismos fieles los que se acercaron a pedir la apertura de la Catedral para cobijarse en el Señor y la Virgen del Milagro “fuente de paz y tranquilidad”. “En el corazón de todos existe la convicción profunda que el Señor es nuestra roca y la Virgen nuestra defensa”, expresó el Arzobispo.
Cargnello defendió también el valor de la familia y en ese sentido aclaró que con su postura, “la Iglesia no pide ningún espacio de poder”, ni tampoco quiere enfrentarse al poder, más allá de que se la pretendió mostrar como fuente de exclusión y de marginación. “Jesús nos exige un estilo inclusivo y para ello debemos generar ciudadanía en la Tierra, que nos permita construir una Argentina mejor” concluyó.




