Graves incidentes se produjeron en la madrugada del domingo en la localidad salteña de Campo Santo, ubicada a unos 40 kilómetros al Este de la ciudad de Salta, cuando personal de la comisaría local de la Policía de Salta intervino para separar a dos grandes grupos de personas que protagonizaban una violenta trifulca en las cercanías de la terminal de ómnibus de la localidad.
Según fuentes policiales, los incidentes comenzaron a la salida de un local de baile, ocasión en que dos grupos rivales, pertenecientes a barrios diferentes, se citaron en la calle para resolver sus disputas a golpes.
La intervención de la policía, lejos de calmar los ánimos, motivó que los grupos en pugna se enfrentaran unidos a la policía, que se vio desbordada en número y, pese al empleo de balas de goma, terminó con veinte de sus efectivos lesionados.
Los agresores persiguieron a los policías hasta las puertas de la misma comisaría en donde los uniformados había buscado refugio, pero cuando todo indicaba que los incidentes terminarían allí, los violentos irrumpieron en el recinto policial rompiendo las puertas a patadas y perpetrando luego un auténtica incursión destructiva, que tuvo como principal objetivo el mobiliario de la comisaría.
Sólo seis policías de guardia custodiaban el lugar, del que los agresores robaron también armas de fuego, antes de que se hicieran presente en el lugar los refuerzos procedentes de la vecina ciudad de General Güemes y de la capital provincial. Como resultado de la intervención de estos, veinte personas quedaron detenidas acusadas de diferentes delitos, mientras que un civil se encuentra herido de bala, aunque su vida no corre peligro.




