La expectativa mediática creada en torno a la presencia del empresario salteño Marcos Levín en los estrados judiciales se vio frustrada ayer por su incomparecencia.
Levín debía prestar declaración en calidad de imputado por los presuntos delitos de privación ilegítima de libertad y tormentos, tras haber sido citado por el Juez Federal Nº 1 de Salta, Julio Leonardo Bavio.
Los hechos investigados por la justicia se remontan a 1997, cuando un grupo de trabajadores sindicalizados de la La Veloz del Norte, empresa de propiedad de Levín, fue detenido ilegalmente por una fuerza de tareas policial y sometido a torturas en una comisaría de la ciudad de Salta.
Algunas de las víctimas han señalado a Levín como el facilitador de estos actos, en los que también se encuentran comprometidos un excomisario y un exfiscal federal.
Se desconoce por el momento si el juez Bavio adoptará alguna resolución respecto de la situación de Levín, aunque fuentes judiciales han anticipado -sin que hayan trascendido los fundamentos- que el empresario, a través de sus abogados, ha solicitado al magistrado no ser citado a declaración indagatoria.







