Posadas consiguió imponerse ayer por un amplio margen de votos a las otras dos corrientes internas que disputaban la dirección partidaria: la encabezada por los dirigentes Juan Pablo Lemir Saravia y Bernardo Solá Zavaleta.
En el día de su 60 cumpleaños y tras conocer que la tendencia de votos favorable era ya indescontable para sus contrincantes, Posadas -que tiene dos hijos en el gobierno justicialista de Urtubey- se proclamó ganador pronunciando dos frases cargadas de sentido: "Tenemos partido" y "somos los sepultureros de la intervención".
Ambas expresiones sintetizan la dureza de la confrontación interna en la UCR de Salta, después de un largo periodo de intervención propiciado por uno de los grandes derrotados de ayer, el concejal Carlos Humberto Saravia, cuya lista obtuvo sólo el 20% de los sufragios frente al 61% alcanzado por la de Posadas.
El triunfo del veterano dirigente de Rosario de la Frontera, a quien en los años ochenta se adjudicó una cercana amistad con la familia del entonces gobernador Romero, auspició el regreso a los primeros planos partidarios de un antiguo compañero de filas, el también exdiputado José María Farizano, que será el nuevo presidente del Comité Capital de la UCR de Salta.
El ganador reveló que recibió la felicitación del Vicepresidente de la Nación Julio Cobos, aunque no se conoce a estas horas que el diputado nacional Ricardo Alfonsín hubiera hecho lo propio.
La nueva dirección de Posadas nace en principio enfrentada con la línea política del Comité Nacional de la UCR (que propició y mantuvo la intervención) y aún es una incógnita la postura que asumirá el radicalismo de Salta en las elecciones gubernamentales provinciales de 2011.
El sector triunfante no tiene representantes en las cámaras legislativas ni en el influyente Concejo Deliberante de la ciudad capital de Salta, y no se sabe tampoco de qué forma encajarán los legisladores y concejales radicales la nueva estructura de poder surgida de las elecciones de ayer.
La confrontación ha sido dura, con acusaciones del más variado tenor, que preanuncian que la convivencia en el partido será difícil de mantener a menos que las referencias nacionales del radicalismo unifiquen sus posturas. El cálculo más simple -y no por ello más acertado- indicaría que el nuevo radicalismo de Posadas estaría en condiciones de aportar a un frente con el Partido Justicialista para sostener la candidatura de Urtubey, mientras que los vencidos ayer -que miran con suma desconfianza las conexiones justicialistas del nuevo presidente- se aprestarían a reflotar la línea del llamado Acuerdo Cívico y Social, que en las pasadas elecciones legislativas provinciales agrupó a fuerzas conservadoras y de centro izquierda.
Otros analistas valoran el esfuerzo de Posadas por volver a los primeros planos de la política y afirman que, al contrario de lo que se supone, el bagaje intelectual del político de Rosario de la Frontera es "superior incluso al de Urtubey", y que allí donde muchos creen que Posadas rendirá el partido a los pies del Gobernador de Salta, existe la posibilidad de que Posadas, consciente del apoyo popular de que disfruta -ahora indisputadamente- coloque al radicalismo de Salta en una senda de recuperación sostenida de su audiencia electoral que permita sentar en un futuro más cercano que lejano a uno de sus hijos en el sillón gubernamental.
La fotografía de don Carlos Miguel Posadas pertenece a Matías Posadas y ha sido publicada originalmente en la dirección http://twitpic.com/2jbx76







