Sin embargo, una reciente nota periodística publicada por Nuevo Diario de Salta ha puesto de relieve las dudas que algunas sectores políticos tienen sobre la veracidad de los hechos que provocan el triunfalismo gubernamental en la materia.
Se trata de una nota conocida la semana pasada, en la que la concejal del Partido Obrero Gabriela Cerrano considera que la cifra de 70 personas 'rescatadas' de las garras del tráfico de seres humanos, que ha sido ventilada por el ministro Kosiner, es "llamativamente alta" y, lo que es más grave aún, que "la trata de personas no sería posible sin la connivencia de agentes de las fuerzas de seguridad".
Desafortunadamente la concejal Cerrano no ha proporcionado datos concretos que avalen su grave acusación de connivencia policial, pero ni lerda ni perezosa la Policía de Salta ha reaccionado contestando a esta acusación.
Ayer se ha sabido -gracias al mismo diario- que la Policía cuestionada salió en defensa de su honor y de la transparencia de sus procedimientos. Lo ha hecho mediante un comunicado en el que argumentan, entre otras cosas, que el sistema de prevención y lucha contra este fenómeno es "altamente eficiente".
Dice la Policía que todas sus planificaciones y acciones operativas “se realizan en forma coordinada con otras fuerzas policiales provinciales, organismos de seguridad federales e internacionales como INTERPOL”.
¿Estándares rigurosos?
Pero sin dudas lo más llamativo del comunicado policial es la defensa que hace de su personal, diciendo que se trata de “personas altamente capacitadas, con comprobada experiencia en el área investigativa, probos y honestos”, que fueron “seleccionados siguiendo rigurosos estándares de calidad”.Lo llamativo no es la honradez y la eficacia policial, pues todo el mundo la presume, sino el hecho de que la Policía aduzca que este personal ha sido seleccionado "siguiendo rigurosos estándares de calidad", como si se tratara de hojas de tabaco.
Sería muy bueno que el área responsable de los recursos humanos de la Policía de Salta hiciera públicos los "estándares de calidad" que dice haber aplicado a la selección de su personal para la lucha contra la trata, de modo que los ciudadanos puedan enterarse cuáles son tales estándares, evalúen si tienen "calidad", si son "rigurosos" y, fundamentalmente, si han sido "seguidos" o no en la selección, como afirma la Policía.
El mercado de la esclavitud
También sería interesante que el Ministro de Seguridad de Salta dijera qué entiende por tráfico de seres humanos y como 'trata'; y si su división especializada en la materia se dedica realmente a investigar este tipo de hechos, o se trata sólo de una oficina en la que se atienden las fugas del hogar de las adolescentes pobres y con familias desestructuradas, o si se dedica a ambas cosas.Antes de proclamar los resonantes éxitos de las campañas contra la trata, el ministro debería explicar a los ciudadanos dónde se localizan los mercados que absorben a los nuevos esclavos, quiénes componen las mafias que someten a explotación sexual a nuestras adolescentes, y señalar pormenorizadamente los casos en las mujeres son captadas mediante engaño o violencia, y los casos en que las desapariciones de adolescentes obedecen a otro tipo de motivaciones.
Mejor que decir cuántas mujeres han sido rescatadas de las mafias esclavistas, sería que el ministro o el Poder Judicial publicaran el número de causas abiertas por estos hechos, el número de personas detenidas o sometidas a proceso y la cantidad de condenas recaídas. En suma, que, de los 70 rescates, dijera cuántos de ellos han acabado con un pronunciamiento judicial que aplique las disposiciones de la ley 26.364 sobre prevención y sanción de la trata de personas y asistencia a sus victimas.
Sólo de esta manera se podrá tener una idea aproximada de la real eficacia de este muy necesario servicio policial.




