(TÉLAM).- Un equipo de buceadores localizó otros cinco cuerpos sin vida en el crucero "Costa Concordia", con lo que se elevó a once el número de muertos en el naufragio ocurrido el viernes último frente a costas rocosas de la isla italiana De Giglio, según se informó oficialmente.
"Se han localizado cinco cuerpos que aún no pudieron sacarse del barco", dijo Cristiano Pellegrini, portavoz del municipio de Giglio.
El portavoz de los guardacostas, Filippo Marini, dijo a la agencia DPA que las víctimas son al parecer una mujer y cuatro hombres de entre 50 y 60 años. Llevaban chalecos salvavidas, lo que sugiere que eran pasajeros.
En tanto, la cadena de radio italiana RAI aseguró que el cuerpo sin vida encontrado el lunes fue identificado como un ciudadano alemán, aunque hasta ahora el dato no fue confirmado por las autoridades italianas ni alemanas.
Por otro lado, los fiscales interrogaron este martes al capitán del barco "Costa Concordia", Francesco Schettino, que se enfrenta a los cargos de homicidio múltiple y de abandono del barco.
Los jueces deberán decidir ahora si confirman su arresto. Si es declarado culpable, se enfrentaría a 15 años de cárcel.
La empresa propietaria del barco, Costa Crociere, culpó a su capitán de cambiar el recorrido del crucero, que llevaba a bordo 4.200 personas, para supuestamente acercarlo a la isla de Giglio para que su número dos Antonello Tievoli, oriundo de la isla, saludara a un amigo y a los turistas congregados en la orilla.
Según medios italianos, su hermana había informado en Facebook que el "Costa Concordia" pasaría pronto muy cerca. No era la primera vez que un crucero pasaba a tan poca distancia.
Además, según citaron este martes medios italianos al fiscal de Grosseto Francesco Verusio, la orden de evacuación del barco fue dada a las 22:58 hora local (21:58 GMT) del viernes, más de una hora después de que el barco chocara con una roca cerca de la isla de Giglio.
El capitán abandonó el barco con más de 4.200 personas a bordo durante la evacuación.
Schettino respondió a las preguntas del fiscal en la ciudad de Grosseto, aseguraron medios italianos.
Mientras tanto, los buzos continuaron con las tareas de búsqueda de desaparecidos con explosivos, usados para apartar los escombros y obstáculos que dificultaban la búsqueda en el barco ya sumergido.
"Queremos aprovechar el buen tiempo para intentar avanzar todo lo que sea posible", dijo el portavoz de la guardia costera italiana, Filippo Marini. Según los meteorólogos, el tiempo será bueno hasta el jueves, cuando se espera un mar agitado y fuertes vientos.
La organización medioambiental WWF hizo un llamamiento con el objetivo de evitar futuras tragedias similares.
El ministro de Medio Ambiente italiano, Corrado Clini, dijo que por el momento no se ha visto combustible flotando en la superficie del mar, pero añadió que representa un peligro para el medio ambiente y que el combustible debe ser bombeado. En el depósito del crucero había cerca de 2.300 toneladas de fuel.







